Muchas veces llega a nuestra puerta una hermana o un hermano que nos pide un plato caliente, que quizá no tenga dónde dormir y lo vemos en una esquina a la intemperie y quizá le siente bien una ducha. Compartimos los datos de este circuito para darles una orientación cuando nosotros no podemos ofrecerles de nuestra propia casa.
